La influencia del hentai en Occidente

Gracias a la censura japonesas sobre las ilustraciones de contenido sexual, hemos podido conocer el género conocido como hentai. ¿No sabes lo que es? Bueno, te aconsejo entonces que eches un ojo a http://www.puritanas.com/videos-porno/hentai/, para que te hagas una idea, aunque creo que has vivido en un universo paralelo si realmente no sabes lo que es, jeje. Aunque cabe la posibilidad de que estés harto de verlo, pero no sepas exactamente de qué se trataba ni su denominación exacta.

Aquí lo llamaríamos anime xxx

El hentai nació como una forma de saltarse  la censura japonesa sobre  todo tipo de contenido sexual explícito en cualquier forma de arte visual; y aunque la similitud no es exacta, y su evolución ha ido marcando diferencias, podría decirse que su denominación original, H, sería una analogía de lo que en Occidente es la letra X. Así, teniendo en cuenta que este tipo de ilustraciones siempre son animadas, no sería descabellado pensar en que nos encontramos en un tipo de anime o manga xxx, y tampoco sería tan inexacto llamarlo así desde nuestra perspectiva. Aunque, como digo, el hentai no es sinónimo de pornografía, y tiene ciertos atributos que lo hacen especial y lo diferencian bastante de ésta.

¿Y tiene éxito el porno hentai más allá de Asia?

Pues bastante éxito, la verdad, y casi puede decirse que, junto al manga y el anime, consiguió introducirse este género animado. De eso ya hace varias décadas, a finales del siglo pasado, y en aquellos entonces muchos de los televidentes occidentales quedaban encantados con las series animadas que venían de Japón, sin saber que estábamos disfrutando de anime; sin embargo, desde el auge y la generalización de internet que trajo un caudal sin fin de estos contenidos, su alza ha sido imparable. Y el hentai ha acompañado a este éxito, quizá porque no somos conscientes de su verdadero significado, y lo vemos como un tipo de contenido pornográfico diferente y novedoso.

Pero sea como sea, hay verdaderas legiones de aficionados al porno hentai, y cabe destacar que las nuevas generaciones son las que más se están enganchando a él. No sabemos si es la novedad, el gusto por lo exótico y todo lo que viene de fuera, o simplemente porque es la moda; o porque realmente este tipo de contenido tiene una calidad que sabe enganchar al público. La cuestión es que, en los últimos años, las páginas web para adultos se han llenado de video porno de esta categoría, y la contabilidad de sus visitas no deja lugar a dudas de que, de alguna forma, está consiguiendo conectar con esta parte del mundo, aunque sea por nuestra cuenta el entenderlo correctamente y saber las diferencias con el porno de aquí.

O quizá sólo sea cuestión de disfrutarlo y poco más sin quebrarse la cabeza, quién sabe.

 

Creador de ilustraciones X se confiesa

A veces casi no puedo creer que haya podido unir en mi trabajo mis dos grandes pasiones: el dibujo y la pornografía. Si a alguno se le ocurre pensar exactamente a qué me dedico para haberlo conseguido, le puedo decir que soy creador de comics porno, un trabajo que no está demasiado demandado y tampoco demasiado bien pagado, pero que me permite ir tirando y, lo más importante, sentirme realizado con mi profesión.

Todo empezó como un juego, y nunca pude imaginare que esta terminaría siendo mi ocupación de adulto, pero ahí está la prueba de que nunca se puede decir “de este agua no beberé”. Siempre había tenido habilidad con el dibujo, mis padres me habían apuntado a muchas clases dado que yo estaba tan interesado y tenía aptitudes; y en plena adolescencia era un hervidero de hormonas rugientes, así que cuando un amigo me retó a hacer un dibujo porno, no me lo pensé dos veces. La primera viñeta de una pareja teniendo sexo me salió casi sin pensarlo, y eso que no es que yo estuviera muy puesto precisamente en el tema, y había sacado la inspiración más de la pornografía que arrancada por aquí y allá que de mi experiencia propia.

Mi amigo quedó tan impresionado, que me animó a realizar más, y además corrió la voz por entre nuestros conocidos, que pronto empezaron a proponerme que dibujara guarradas para sus propias pajas mentales y físicas. Pero entre una cosa y otra, me di cuenta de que también tenía habilidad para contar historias, y que aquellos dibujos tan picantes podían convertirse en una especie de novela gráfica, si me lo proponía. Y ese fue el inicio de mi inquietud, aunque por de pronto se quedó parada durante un tiempo, yo centrado en los estudios y en otros temas mas interesantes, como por ejemplo las chicas.

Años después, ya en la universidad y estudiando por supuesto diseño gráfico, se me presentó la oportunidad de un concurso de cómics, en el que entraba cualquier categoría siempre que los concursantes fueran amateurs. Entonces, yo recordé aquellas caricaturas de mi juventud, y me decidí a rescatarlas del baúl de los recuerdos, viendo con asombro que en realidad no estaban nada mal, y que ni siquiera tendría que retocarlas para presentarlas. Y antes de arrepentirme o de que algo me quitara la ilusión, las envié al concurso.

Y bueno, no quedé el primero, pero a un tipo del jurado le interesó mi trabajo, y cuando supo que lo había hecho cuando apenas era un pipiolo le intereso todavía más. Él tenía una editorial, y estaba realizando un proyecto para comenzar a editar tiras de viñetas para adultos, con la idea de poder llegar a realizar cómics completos. Me dio una oportunidad, hace ya de eso cinco años, y no puedo estar más contento.

Y así fue como los cómics porno se convirtieron en mi profesión, ¿queréis saber más de mis aventuras? Pues seguid leyéndome.